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Mostrando entradas con la etiqueta Buenos Aires. Mostrar todas las entradas
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viernes, 27 de septiembre de 2019

Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires)



Este Centro está ubicado en uno de los barrios más tradicionales de Buenos Aires, convirtiéndose en un conjunto de construcciones más antiguas que se conservan en la ciudad de Buenos Aires. 
El terreno que lo ocupa era parte de una chacra propiedad de Rodrigo Ortiz Zárate, siendo también años después sus construcciones sede de un hospital de sangre, hotel de inmigrantes, asilo de ancianos, entre otros destinos.
Pero es recién en la década de 1970 cuando sus instalaciones fueron definitivamente refuncionalizadas para convertirse en un complejo museológico, proyecto encargado a los arquitectos Clorindo Testa, Jacques Bedel y Luis Fernando Benedit.
La propuesta de este estudio de arquitectura estructura de forma coherente el conjunto de edificios existente, conservando claustros de valor histórico, y remodelándose otros de menor valor, como los pabellones de fines del siglo XIX.
Como modificaciones se mencionan que los claustros de los monjes se convirtieron en galerías de exposición y la ex capilla del asilo de estilo neogótico se transformó en auditorio donde se pueden alojar hasta 200 personas, conservándose en éste último puertas y vitrales primitivos, pero agregándose también elementos arquitectónicos y de diseño adecuado a su función actual.


Una calle central enlaza todos los edificios y termina en los jardines del Buenos Aires Design, paseo comercial que también fue encargado al Arq. Testa pero esta vez con Juan Genoud y Lía Demaría, en 1990.
La renovación de los espacios para satisfacer las demandas del público se llevaron a cabo con la ayuda de nuevas tecnologías obteniendo como resultado un sitio moderno y confortable. 
Por último, en la primera década del siglo XXI se produjo una nueva intervención, también a cargo del Arq. Clorindo Testa, sumándose el Arq. Juan Fontana, momento en que se produjo un acondicionamiento en el hall, rampa y escalinatas de acceso.
El Centro Cultural Recoleta posee una superficie total de exposición de 3.357 m2 y sus patios y terrazas ocupan una superficie de 6.914 m2.
Lo cierto es que en el actual centro que fuera inaugurado con el nombre de Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, modificándose años más tarde por el actual, Centro Cultural Recoleta, se entremezclan huellas coloniales e historicistas del siglo XIX con intervenciones contemporáneas, conformando uno de los espacios más característicos y bellos de Buenos Aires. 


Bibliografía:
- Museos, Bibliotecas, Cafés, Centros Culturales. 1a. ed. Patrimonio Argentino 3. Buenos Aires: Arte Gráfico Editorial Argentino, 2012.
- Clorindo Testa. 1a. ed, Arte Gráfico Editorial Argentino, 2007.

jueves, 1 de agosto de 2019

Torre Repsol YPF: destacada obra de César Pelli

El recientemente fallecido César Pelli fue un reconocido y galardonado arquitecto tanto en el ambiente nacional como en el internacional.
Formado en Argentina, y con estudios de posgrado en la Universidad de Illinois, se desempeñó como diseñador en proyectos de Eero Saarinen.
Decano de la Universidad de Yale (1977-1984), abrió su propio estudio en New Heaven, Connecticut, lugar donde residió hasta sus últimos días.

Entre sus obras destacadas, nos referiremos a la Torre Repsol YPF, cuya construcción comenzó en 2005 y se inauguró en 2009. Emplazada en el Dique 3, en Puerto Madero, Buenos Aires, ésta inversión de 134 millones de dólares, se extiende sobre un terreno de 8.500m2, 160 m de altura, una superficie de 75.000m2, 36 pisos -33 oficinas y 3 salas de máquinas-, y 483 cocheras.

Proyectada por César Pelli & Associates, es descrita como un "paralelogramo de fuerzas" -nombre que suele darse a una figura geométrica traccionada por fuerzas de dirección opuesta-. Sus vértices a modo de punta de flecha, orientadas una hacia el río, y otra hacia la ciudad, dan a la construcción un sentido de pertenencia tanto al paisaje urbano como al ribereño.




Este edificio corporativo, fue construido a través una estructura de hormigón evocando en ambas caras de la torre, distintas fachadas. Por un lado, la cara que apunta hacia el este posee una piel casi uniforme, hecha con paneles de aluminio claro y paños de cristal Low-E realzando la verticalidad. Por su parte, la fachada oeste muestra grandes ventanales enmarcados por paneles de acero inoxidable.


Sin embargo, el elemento que más destaca a esta obra es el icónico jardín de invierno, ubicado en el piso 26, que ocupando cinco pisos en total, contiene cuatro tipos de árboles naturales alojados en macetas de acero inoxidable. Este detalle se traduce como el leit motiv de la creación del edificio, ya que la idea principal de Repsol era enviar un mensaje ecológico "más allá de construir una atracción visual, el jardín simboliza la preocupación de la empresa por la ecología" (Pelli, 2005).







Bibliografía

Hendler, A. (2008). Una torre arbolada. Arq, 317, 18–21.
O’ Grady, L. (2009). Emblema corporativo. Summa+, 102, 78–91.
Un bosque en las alturas. (2008). Vidriotécnia, 99, 38–39.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Ex Banco de Londres y América del Sur (Buenos Aires, Argentina)



La casa central del extinto Banco de Londres y América del Sur es uno de los mejores ejemplos de la gran capacidad arquitectónica en la arquitectura argentina. Actualmente es la casa matriz del Banco Hipotecario.
Este edificio, cuya construcción demandó 3 años y medio, fue inaugurado el 15 de julio de 1966 y se originó en un concurso privado de anteproyectos donde se requería que no fuera proyectado de acuerdo a modalidades transgresoras o contingentes, con flexibilidad en sus espacios interiores. 
El proyecto ganador fue el del Estudio SEPRA (Santiago Sánchez Elía, Federico Peralta Ramos y Alfredo Agostini) y el Arq. Clorindo Testa.
La entrada principal, en Bartolomé Mitre y Reconquista y su doble fachada en "curtain wall" y hormigón sustituye la transparencia por la idea de filtro.
El trazado de dicha fachada responde una modulación precisa de las columnas portantes que los pies derechos de los grandes pórticos que cuelgan de la estructura del techo.
La idea principal del diseño fue que la ciudad penetrase dentro del banco ampliando así la angostura de las calles que lo rodean. Para ello, se realizó en la fachada un gran hueco que facilitaba el acceso al banco. 
En proyecto del Banco de Londres se revaloriza el uso de elementos tales como hormigón, aluminio y vidrio, dándoles a cada uno su sentido. 
El especial tratamiento del hormigón armado ,que se modeló de manera artesanal con sus encofrados tratados en curvas siguiendo motivos geométricos, es lo que distingue a esta construcción.


En su disposición de los 28.000 m2 se advierten 3 subsuelos de servicios generales, una planta baja libre con 2 entrepisos y un sector privado de 4 pisos destinados a gerencias y oficinas administrativas en su parte superior.
El gran hall central ubicado en planta baja permite percibir las diferentes bandejas superpuestas de sus entrepisos.


Esta estructura de hormigón a la vista se convirtió así en una singular pieza maestra del Movimiento Moderno Internacional, siendo Monumento Histórico Nacional desde 1999.


Bibliografía:
- Banco de Londres. En: 1:100 No.26 (2010), pag. 22-33
- Bancos nacionales, provinciales y privados. Buenos Aires: Arte Gráfico Editorial Argentino, 2012 (Patrimonio Argentino, 5)
- Guías de arquitectura Latinoamericana: Buenos Aires. Buenos Aires : Arte Gráfico Editorial Argentino : Clarín, 2008
- Vanguardias argentinas: obras y movimientos en el Siglo XX. Buenos Aires : Clarín, 2005

miércoles, 14 de agosto de 2013

Hotel de los Inmigrantes (Buenos Aires, Argentina)



A fines del siglo XIX comenzó en Argentina la corriente inmigratoria impulsada por políticas del gobierno que necesitaba poblar nuestro extenso territorio.
Bajos costos y rapidez de los viajes transoceánicos permitieron ampliar la cantidad de inmigrantes que llegaron al país y al resto de América.
Muchos de ellos venían sólo para las cosechas retornando luego a sus países. Otros, se quedaron a desarrollar su vida de este lado del océano.
A fin de alojar a los que llegaban, en un sector del Convento de los Recoletos nació el primer Asilo de Inmigrantes.
Posteriormente, en 1876 se dictó la ley 817, conocida como Ley Avellaneda, que dio un gran impulso a la inmigración y la colonización, que tuvo su pico en 1889. 
Durante algunas décadas estas personas se alojaron en esos asilos del gobierno dispuestos para tal fin, hasta que, en 1888, se habilitó en Buenos Aires el Hotel de Inmigrantes, como parte de un complejo edilicio, con el objetivo de recibir, prestar servicios, alojar y distribuir a los miles de inmigrantes que, en ese momento, arribaban a la Argentina procedentes de todo el mundo, principalmente de Europa.
El complejo, ubicado frente al río, estaba conformado por diversos pabellones destinados al desembarco, colocación, administración, atención médica, servicios, alojamiento y traslado de los inmigrantes.
El también llamado Hotel de la Rotonda era una construcción con forma de dodecágono y proporcionaba alojamiento, gratuito por cinco días. No obstante, la reglamentación se extendía en los casos que hiciera falta, el tiempo necesario para su colocación, hasta que el inmigrante conseguía trabajo.


A principios del siglo XX se decidió la construcción de otro edificio que sirviera de alojamiento a los inmigrantes, inaugurándose en 1911 una construcción que ocupaba 6 hectáreas en Puerto Nuevo. La misma disponía de varios pabellones donde funcionaba el depósito, hospital, oficina de correos y la de trabajo y el hotel.
Este último, replanteado por el Arq. Juan Kronfuss, tenía una edificación de cuatro pisos, de hormigón armado, con un sistema de losas, vigas y columnas de ritmo uniforme, que dio como resultado espacios amplios dispuestos a ambos lados de un corredor central. Integramente pintado de blanco, se acentuaba en todos los ámbitos la sensación de amplitud y luminosidad.
En la planta baja se ubicaba el comedor, cocina y servicios auxiliares. En los pisos superiores cuatro dormitorios por planta, proyectados para albergar doscientas cincuenta personas cada uno.
A los inmigrantes los despertaban las celadoras, muy temprano. Durante la mañana, las mujeres se dedicaban a los quehaceres domésticos, como el lavado de la ropa en los lavaderos o el cuidado de los niños, mientras los hombres gestionaban su colocación en la oficina de trabajo.
Se habían dispuesto turnos de almuerzo de hasta mil personas cada uno. Al toque de una campana, los inmigrantes se agrupaban en la entrada del comedor, donde un cocinero les repartía las vituallas. Luego ellos se instalaban a lo largo de las mesas a esperar su almuerzo. Este consistía, generalmente, en un plato de sopa abundante, y guiso con carne, puchero, pastas, arroz o estofado.
A partir de las seis comenzaban los turnos para la cena, y desde las siete quedaban abiertos los dormitorios.
El hotel dejó de funcionar en 1953 y en 1990 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
En la actualidad, funcionan allí algunas dependencias de la Dirección Nacional de Migraciones y el antiguo hotel fue convertido en el Museo Nacional de la Inmigración ("Museo Hotel de Inmigrantes").






Bibliografía:

- Hotel de inmigrantes: arcón de Buenos Aires [en línea]. Disponible en la web: http://www.arcondebuenosaires.com.ar/hotel_inmigrantes.htm
- Museo Nacional de Inmigración [en línea]. Disponible en la web: http://www.buenosaires.travel/Museo-nacional-de-la-inmigracion.aspx
- Vallejo, Gustavo Gabriel. Hotel de inmigrantes: espacio e institución. En: DANA, No. 41/42 (2003), p. 31-36